“Hoy no nos sacó El Boyacá Chicó, nos sacó el lado oscuro del fútbol” fueron las palabras de Héctor Fabian Sambueza el talentoso y mesurado capitán del club Atlético Bucaramanga, con evidente indignación e impotencia luego de la decisión de los árbitros Wilmar Montaño (central) y Keyner Jimenez (al frente del VAR) que en el último minuto del partido jugado en Tunja la semana pasada, además que quitarle el triunfo al cuadro Leopardo, que en ese momento empataba 1-1, alejó sus posibilidades de clasificación a los octogonales finales del campeonato profesional.
“Siento una vergüenza ajena por lo que hoy se ha vivido aquí en Tunja, el daño que le está haciendo el arbitraje hoy al fútbol colombiano es tremendo (…) hay dos nombres que no se pueden olvidar en el fútbol colombiano a partir de hoy: Wilmar Montaño, el árbitro principal y el que estaba al frente del VAR Keyner Jimenez, son dos nombres que no se pueden olvidar nunca en la historia del fútbol colombiano después de lo que hemos vivido hoy (…) y no se van a poder olvidar nunca porque lo que han hecho en este partido de fútbol ha sido vergonzoso. Hoy han atentado contra nuestras carreras, hoy han atentado contra nuestras familias (…) Hoy han atentado contra la moral, contra la dignidad, contra los valores de todo lo que es el fútbol Colombiano”. Fueron las palabras de indignación y tristeza expresadas por el entrenador Búcaro, Rafael Dudamel, durante la rueda de prensa luego del partido con las que reclamó con justicia por la temeraria decisión arbitral.
A la decisión, evidentemente injusta y arbitraria -no solo para la hinchada, sino también para la mayoría de analistas deportivos, arbitrales y prensa nacional e internacional- se sumaban ya otras dos o tres más, que anteriormente y en los últimos partidos disputados por el cuadro Búcaro contra el Deportivo Cali y el América de Cali respectivamente, sirvieron, tanto para salvar a algún equipo del descenso a la B, como para ayudar a equipos grandes y tradicionales como los equipos vallecaucanos y de paso sacar, con la ayuda del pito y del VAR, al Atlético Bucaramanga de la disputa de un nuevo título.
Pero la mayor injusticia llegó después, cuando esta semana, el comité disciplinario de la Dimayor, la máxima entidad del balón-pie nacional, menciona la resolución 099 firmada por un par de ex magistrados pensionados y sin trabajo, mediante un ‘comunicado’ que se limita a enunciar unas sanciones sin proceso, ni pruebas, ni descargos, ni nada, impuso una fuerte, y en nuestro criterio injusta sanción, tanto al técnico del Bucaramanga Rafael Dudamel como al capitán búcaro Fabián Sambueza por expresar con vehemencia su reclamo por lo ocurrido, coartándoles con ello su derecho constitucional fundamental a la libertad de expresión.
El entrenador Dudamel fue sancionado con suspensión de 45 dias y una multa de 32 millones de pesos, y el capitán Sambueza con suspensión de 5 partidos y una multa de 22 millones de pesos.
La Dimayor impuso la sanción por considerar que supuestamente el técnico y el jugador con sus declaraciones habrían violado el artículo 72 del código disciplinario único de la Federación Colombiana de Fútbol que dice:
DECLARACIONES CONTRA LAS AUTORIDADES DEL FUTBOL: “a toda persona que por cualquier medio de comunicación formule declaraciones que comprometan la buena imagen de la FCF, sus afiliados o los afiliados a estos, la Dimayor o Difutbol, o que afecte la honra de los miembros del órgano de administración o control, o de cualquiera de los organismos deportivos que componen FCF Dimayor o Difutbol, sus autoridades, funcionarios o representantes, personal técnico o de jugadores y en general de cualquier oficial u oficial de partido se impondrán las siguientes sanciones:”
Pero hay mas adefesios jurídicos en el citado Código, que mas parece un manual de represión de las épocas del estatuto de seguridad que un código disciplinario de la civilización occidental, el mundo moderno y el Estado de derecho, pues según el artículo 154 que citan como fundamento de la dichosa resolución, los tinterillos prepagos estos pueden imponer la sanción informando solo la parte resolutiva (dispositiva) a los afectados y luego tienen hasta 30 dias para motivarla o sustentarla. Este debe ser el único ‘código’ del mundo que dispone que primero sancionen al disciplinado y luego le realicen el proceso de investigación y juzgamiento…¡Ah! ¿pero que diablos es esto?
Pues nada mas y nada menos que una flagrante violación al debido proceso del sujeto pasivo de una sanción. Una violación evidente del articulo 29 de la Constitución Política de Colombia. Primero sancionan y aplican la sanción y treinta días después le dicen al sancionado porqué lo sancionaron. Juristas del mundo, lean este adefesio:
“Supuestos especiales. Cuando las circunstancias lo justifiquen se podrá comunicar a las partes exclusivamente la parte dispositiva de una decisión. Posteriormente, en el término de treinta días se les remitirá la fundamentación de la decisión. El plazo para interponer el recurso comienza a contar a partir del día siguiente a la notificación de la fundamentación de la decisión.”
Y este otro: el recurso de apelación se surte ante ellos mismos. Artículo 172. Yo con yó. Ellos mismos revisan sus propias decisiones. Otros burócratas encorbatados que hacen las veces de un ficticio Comité de Apelaciones y que confirma todos los desmanes de sus socios de abajo.
Como quien dice: La Dimayor es un órgano Sin Dios ni ley. Tierra de nadie. Reyezuelos. Monarcas absolutistas del Fútbol. Allá en el mundillo del fútbol colombiano no se aplica la constitución de Colombia ni los principios universales del derecho. Con cara gana la Dimayor y con sello pierde la víctima amarrada por sus artificios con apariencia de juridicidad.
Con esto último se viola el principio universal de la doble instancia. Por esa misma razón (el yo con yó en la segunda instancia) organismos de justicia internacional como la Corte Interamericana de Derechos Humanos han requerido al Estado Colombiano para que garantice la doble instancia en órganos como la Procuraduría General de la Nación.
Soy abogado, conozco la ley, y por eso puedo decirles con absoluta certeza, que de la sola lectura de dichas “normas” -que parecen sacadas de un código de la inquisición o de los mas extremistas y cavernarios códigos islámicos – hasta un estudiante con tres semestres de Derecho de alguna de esas universidades de garaje puede concluir que contradicen nuestra constitución política, que por ende son inconstitucionales y que no debería permitirse su existencia en ningún reglamento ni estatuto de ningún país civilizado del mundo. ¡Absurdo!
¿“Toda persona”?
¿…? Según esa absurda “técnica legislativa” Ud o yó estimado lector podríamos ser sancionados por las autoridades del fútbol en Colombia …¿pero cómo, por qué, de donde, se abrogan estos reyezuelos del fútbol tal facultad? ¿Acaso existen en Colombia jurisdicciones privadas y por fuera de nuestra constitución política?
¿”que por cualquier medio de comunicación”?
¿…? Según esa disposición los órganos rectores del futbol en Colombia derogan de facto el derecho fundamental a la libertad de expresión consagrado en nuestra constitución política para todos los ciudadanos, pues restringe de manera arbitraria la libertad de expresión a sus afiliados e incluso y de manera totalmente absurda… a cualquier persona que en Colombia quiera opinar o cuestionar sus autoridades y sus decisiones. ¡Infalibles ellos pues! ¡Incuestionables! …ni el Papa ni el Ayatollah se atrevieron a tanto.
¿”formule declaraciones que comprometan la buena imagen”? ¿Que…queé?…
Que cosa mas absurda, caprichosa, arbitraria y subjetiva.
Es decir, según esta ‘disposición’, cualquier opinión, reclamo o denuncia que a juicio de las autoridades del fútbol “comprometa su buena imagen” puede ser sancionado.
¿Y qué es acaso ese gaseoso y difuso concepto de “buena imagen”?
¿Acaso reclamar sus decisiones o denunciar sus arbitrariedades es atentar contra lo que ellos denominan su “buena imagen”?
¿Cuál buena imagen? ¿La de sus flamantes e impolutos dirigentes? ¿o la de sus píos, probos, rectos y transparentes árbitros de fútbol?
Según esa caprichosa y absurda disposición todos los periodistas y medios de comunicación que difundimos, comentamos o hicimos alguna declaración por la reciente captura del presidente de la Federación del Futbol Colombiano Ramón Jesurum en Miami en la pasada Copa América, cuando fue capturado y presentado ante un juez por haber agredido junto con su hijo a las autoridades de ese país, podríamos ser fuertemente sancionados por “comprometer la buena imagen” de una autoridad del fútbol en Colombia. ¡Mas absurdo… imposible!
Pero lo mas increíble es que en pleno siglo XXI existan reglamentos con disposiciones como esas, totalmente inexequibles, absurdas, restrictivas y sobre todo violatorias de los derechos fundamentales de todas las personas….sean futbolistas asociados o no.
Alguien debería hacer algo desde lo político y lo legal, por que no puede ser que este turbio negocito del futbol que hoy manejan como “mafia” unos cuantos en Colombia, y alrededor del cual desde hace mucho tiempo atrás existen serios cuestionamientos sobre el origen de los dineros que mueve, nos haya creado una para-jurisdicción, que además contradice de manera flagrante la norma de normas, nuestra constitución política. Es que no pueden ser infalibles ni estar por encima de nuestra Carta Magna.
Y nos toca a otros, porque ni Dudamel ni Sambueza lo podrán hacer, pues si esto les dieron por solo quejarse con razón y justicia, ¿se imaginan lo que pueden hacerles estos para-magistrados del fútbol si interponen una tutela -por ejemplo- :….condenan a la ruina sus carreras deportivas, los destierran del fútbol estos bellacos, mafiosos…que pretenden disfrazar sus amañadas e inicuas decisiones de “justicia y legalidad” pagándoles millonarios sueldos a exmagistrados pensionados y desempleados, de cuestionable reputación y probidad, para que las firmen. ¡Como si eso fuese alguna garantía.!
Podría estar firmada esa inicua decisión por las mismísimas Themis y Iustitia juntas, las diosas griega y romana de la justicia, que nada me haría cambiar el criterio jurídico que me he hecho respecto de dicha norma y esa decisión, luego de leerlas y estudiarlas: ambas son inconstitucionales, absurdas, arbitrarias, violatorias de nuestra constitución y comportan no solo un desafuero, un abuso, una arbitrariedad, sino además un desafío a nuestras instituciones y a nuestro estado social de derecho.
Ese, Señoras y Señores es el “lado oscuro del fútbol” al que seguramente se refería el Capitán Búcaro Fabian Sambueza cuando dio sus declaraciones, el mismo que Dudamel se atrevió con gallardía a cuestionar, y no solo ellos; recuerden que hace muy poco, durante la pasada Copa América, el también prestigioso y ganador entrenador de futbol argentino Marcelo Bielsa lo hizo. Ahora entiendo por qué Maradona siempre quiso organizar un sindicato de futbolistas.
Que ‘los amos’ del fútbol en Colombia no se crean infalibles como creen serlo, porque no lo son, ni lo serán después de esto…¡se los aseguro!. Robaron a toda una ciudad, a toda una región…nada mas ni nada menos que a los Santandereanos. ¿ no van a venir ahora estos señores ‘rolos’ encorbatados de la Dimayor a robarnos a los santandereanos de frente y de ñapa dizque sancionarnos por reclamar que nos robaron? ¿Doble injusticia?
Incluso el alcalde de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán, tuvo que salir a reclamar respeto y dignidad por el equipo de la ciudad y su hinchada, la Asociación de Cronistas Deportivos (ACORD) emitió un contundente comunicado rechazando estos hechos …el periodista y comentarista deportivo de ESPN Andrés Marocco alzó su voz de protesta en las redes sociales, pero faltan más líderes, ¿en dónde están nuestros eximios, buenos y probos juristas ex magistrados, expresidentes de las altas Cortes, hinchas del fútbol y del equipo? … Los necesitamos…’a unos pseudo juristas otros, verdaderos juristas’,… necesitamos nuestra legión de juristas santandereanos….¡porque esto no se puede quedar así!
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3 comments
NADA QUE HACER.
*BETPLAY* es el CAPO de la Carroña del fútbol compuesta por VAR, ARBITRAJES Y ROBAYOR.
Quienes se encuentran esclavizados para acomodar resultados en aras de complacer a su patrón.
Como pretende un club deportivo que a pesar de los ingentes esfuerzos para mantenerse a flote tratando de conseguir resultados positivos cuando muchos de estos bandidos sinvergüenzas vestidos de negro están tomando determinaciones que van en contravia del reglamento solo por qué actúan obligados para beneficiar las arcas su patrón.
No hay derecho que este país haya caído tan bajo y que lo que es una diversión sana para muchas personas termine amañado por Mafias que solo buscan conseguir el usufructo propio corrompiendo árbitros y dirigentes sinvergüenzas que no tienen ni la moral ni la dignidad para evitar que unos pocos se alzen con todo el botín dejándolos a ellos con un manto de dudas y el lastre que arrastran quienes se dejan conquistar por el dinero oscuro.
*NEGOCIO NAUSEABUNDO.*
Si el equipo perjudicado fuese de Medellin, cali o Bogota ya le estarian cobrando al arbitro y sus secuaces los anañafos errores
Totalmente de acuerdo con este artículo, desde que comenzó la segunda campaña 2024, se notó la mala intención de los dirigentes del fútbol para dañar el buen paso del atlético Bucaramanga, pero es bueno que pasen estas cosas para que todo el país entienda la porquería de mafia amañada que tenemos y el porqué no tenemos a todo nivel más futbolistas élites a nivel mundial. Es lamentable y despreciable la forma como esa mafia maneja como se les da la gana, este deporte que debería unir y premiar a los mejores deportistas, pereciera que siguiéramos en la época de la inquisición o si fuéramos comunistas para acabar como sea a quien critique lo que a simple vista se vió este fin de año, el amaño descarado y ladrón de los dirigentes antisociales que tenemos en la dimayor.