sábado, 23 mayo, 2026

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La ‘Corrupción buena’

Desde que Rodolfo Hernández descubrió que el ‘populismo anticorrupción’;  esa estrategia política que consiste en despertar la rabia popular contra “los corruptos”  para hacerlos votar por otros corruptos sin proponer absolutamente nada más, era un buen negocio electoral; un grupo  de políticos emergentes santandereanos, entre ellos varios militantes del Partido Verde en Santander, como Fabian Diaz (el del Girasol y los zancos), Cristian Avendaño, Ferley Sierra (mas conocido como el ‘profe Ferley’, quien suele aparecer en sus videos como si estuviera alterado, en medio de una riña callejera o una crisis sicótica); Carlos Parra (el de la camisa azul y el drill beige)  y Danovis Lozano (el muchacho flaco de sombrero boyacense que siempre pareciera usar ropa de talla mas grande)  han venido construyendo una estructura política con base en lo que pareciera ser su premisa fundamental: denunciar a sus adversarios como “corruptos”, insultarlos, confrontarlos y provocarlos en redes sociales.

Así, con esa estrategia tan simple como efectiva lograron que muchos santandereanos votaran por ellos hasta lograr afianzar una estructura política consolidada.

También fueron objeto de varias tutelas por presunta difamación. En una de ellas, recientemente un juez  le dio la razón al gobernador de Santander ordenándole a Ferley Sierra retractarse de unas acusaciones que realizó, orden que -según ha denunciado el mismo gobernador afectado- ha desacatado sin consecuencia alguna.

Fue entonces fácil para ‘el kínder anticorrupción’ lograr consolidar una fuerza política  a partir de ahí. Los electores, impresionados y descrestados por la valentía de estos implacables y valientes jóvenes políticos santandereanos, al verlos y escucharlos en redes sociales denunciando la corrupción  de frente, sin rodeos, diciéndole en la cara a “los corruptos” lo que muchos querían decirles (otros pegarles) pero no podían, lograron amasar un caudal electoral que hoy le ha permitido a ese grupo político tener senador, representante, diputado y concejal, además de haber competido por la Gobernación de Santander y la Alcaldía de Bucaramanga.

Dentro de las muchas  denuncias, hechas en gran parte mediante videos en redes sociales cargados de mucha rabia y pocas pruebas, los intrépidos activistas anticorrupción, ahora convertidos en avezados políticos con curules, denunciaron entre otros a los clanes de la política en Santander, el nepotismo, la contratación amañada y amarrada, y el clientelismo como prácticas corruptas que había que erradicar.

Sin embargo, con el paso del tiempo sus acciones políticas y privadas  parecen haber comenzado a  desmentir y contradecir todo lo que decían -y continúan diciendo- en público.

Fue  bajo la sombra y tutela política de Carlos Ramón González, el hoy acusado por el escándalo de la UNGRD, prófugo de la justicia en Nicaragua, ex director (pero aún dueño desde la sombra) del Partido Verde, (por lo menos en Santander, mediante su esposa Luz Dana Leal y su cuñado Giovanni Leal) que este ‘kínder anticorrupción’ inició su carrera política, acompañando  también a los ex alcaldes de Bucaramanga Rodolfo Hernández y Juan Carlos Cárdenas, a quienes  respaldaron en sus respectivos gobiernos por cuenta de los acuerdos políticos que González  hizo con estos últimos y frente a los que callaron sin hacerles oposición o control político alguno, siendo Carlos Parra una leve y tímida excepción al final del periodo de Cárdenas, luego de tener algunas diferencias políticas y burocráticas con este.

Carlos Ramón González, ex director del Partido Verde, y jefe de ese partido en Santander, hoy prófugo de la justicia en Nicaragua por el escándalo de corrupción en la UNGRD.

González, quien llegó a ser uno de los hombres con mas poder en Santander y en el país durante el gobierno de Gustavo Petro (fue compañero del presidente en su época como guerrilleros del M-19)  exdirector del Dapre y jefe de Inteligencia Nacional en el gobierno Petro, quien abandonó el país tras ser señalado por Olmedo López y Sneyder Pinilla como uno de los presuntos determinadores en el saqueo a la UNGRD para el pago de coimas por $4 mil millones a los entonces presidentes del Senado y la Cámara de Representantes  con el fin de que se aprobaran proyectos de Ley del gobierno; fue quien promovió el ascenso político del ‘kínder’, y pese a encontrarse  huyendo de la justicia, varias fuentes la informaron a La Pluma  que su influencia aún se mantiene en el partido verde, sobre todo en Santander, en el que su esposa, Luz Dana Leal,  su cuñado  Giovanni Leal, y el senador Fabian Diaz, según esas mismas fuentes, tienen aún el SENA que les entregó Petro y ahora -según una denuncia reciente- también el ICA.

Algunos incluso han llegado a referirse a este grupo político como “El Clan González -Leal”; pues si bien es cierto en esa estructura política no hay padres e hijos, primos o tíos heredándose el poder, lo cierto es que los esposos González – Leal y el cuñado Giovanni Leal, continúan manejando en Santander el partido Verde y obteniendo favores  del presidente a cambio de apoyo político en el Senado y la Cámara. Igual que los clanes políticos familiares tradicionales que antes denunciaban.

Luz Dana Leal, esposa de Carlos Ramón González dijo renunciar a su poderoso cargo en el SENA el pasado 6 de marzo de 2025 en medio del escándalo de la UNGRD.

Aunque es cierto, que desde marzo de 2025, después de la caída en desgracia del jefe del Clan que propició la escisión de un sector del partido a nivel nacional, ‘el kínder’ intentó tomar distancia de sus jefes políticos, según le dijeron a La Pluma varias fuentes de ese partido, el Clan sigue dirigiendo desde la sombra al partido Verde en Santander, siendo un hecho notorio y conocido  que los miembros del ‘kínder’ están hoy aspirando nuevamente a ser elegidos dentro de esa misma colectividad política.

Pero además, esta semana surgió una denuncia muy bien fundamentada, con nombres propios, con organigrama, sin uso de inteligencia artificial,  con un responsable conocido por hacer denuncias  serias en el pasado, en el que se denuncia seria y fundadamente que algunos miembros del ‘kinder’ podrían estar incurriendo en las mismas prácticas que antes denunciaron y que les dio tanta popularidad, tales como nepotismo, clientelismo y el uso de las entidades, los cargos y los contratos públicos para afianzar su poder político y conquistar así curules en Cámara y Senado en la próximas elecciones legislativas.

En la denuncia, se señala al senador y candidato Fabian Díaz y al hoy también candidato  Ferley Sierra, de tener como fortín político el SENA  y el ICA para sus respectivas campañas a Senado y Cámara, lo cual tiene mucho fundamento si se tiene en cuenta que hasta el mes de marzo de 2025 cuando dijo renunciar, Luz Dana Leal, la esposa de Carlos Ramón González, desempeñó el alto y poderoso cargo directivo de Directora de Empleo, Trabajo y Emprendimiento en el SENA, lo que que según varias fuentes le permitió acumular un gran poder político y burocrático, al tiempo que  denuncias sobre posible direccionamiento de la contratación y clientelismo en esa entidad.

Cristian Avendaño, Ferley Sierra, Jota Pe Hernández, Fabián Díaz, Carlos Parra y Danovis Lozano

En esa denuncia, también se señala a los compañeros del ‘kínder verde’, el candidato al Senado Cristhian Avendaño, al ex concejal Carlos Parra, candidato a la Cámara, al diputado Danovis Lozano y al actual concejal de Bucaramanga Camilo Machado  de guardar sospechoso silencio sobre estos hechos  pues considerando que su principal bandera -por lo menos en el pasado- ha sido denunciar con vehemencia e indignación el nepotismo y  el clientelismo político como formas de corrupción, en esta ocasión y frente a estas denuncias, no han dicho ni ‘mú’.

Así las cosas, muchos advierten que el Partido Verde podría ya no ser tan verde ecológico, limpio y claro como en el pasado, sino un “verde oscuro”, que el Girasol pudo haberse ‘podrido’, y que el otrora intrépido y ahora silencioso ´kínder anticorrupción’ parece ó haber olvidado los principios y valores  que en el pasado los hicieron tan populares entre los electores santandereanos  y que les dejó  el capital político que hoy  tienen; ó que probablemente, parecen haber asumido que existe una “corrupción buena” que no tienen porqué denunciar.

La flor podrida – Fotografía – Autor: anónimo

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